Exploran el muralismo como herramienta de crítica social
Credits: Archivo UDEM
- A través de ejemplos de su trabajo, el muralista Daniel Ramírez explicó a estudiantes de Prepa UDEM cómo el arte urbano permite visibilizar problemáticas sociales y ambientales, transmitir mensajes y generar conciencia sobre el entorno.
Con el objetivo de acercar a los estudiantes al arte como una forma de expresión y reflexión social, la Prepa UDEM realizó la conferencia Crítica Social desde los Murales, en la que el artista Daniel Ramírez, conocido como Dazer, compartió cómo las intervenciones artísticas en espacios públicos pueden comunicar ideas, visibilizar problemáticas y representar la identidad de una comunidad.
El encuentro se realizó el pasado 12 de octubre en el Teatro UDEM, donde el muralista habló sobre su trayectoria, su proceso creativo y las experiencias que ha desarrollado a través de sus obras en distintos lugares del mundo.
Durante la sesión, los estudiantes conocieron cómo el muralismo y el arte urbano pueden trascender su dimensión estética para convertirse en medios de expresión cultural, crítica social y construcción de identidad.
A partir de su experiencia profesional, Ramírez explicó que los murales pueden transmitir mensajes, señalar injusticias y generar conciencia sobre situaciones que afectan a la sociedad.
También invitó a los jóvenes a observar estas expresiones artísticas con una mirada crítica y a reconocer las historias que pueden contar sobre el entorno en el que se encuentran.
“Hay muchas maneras de apreciar un mural y considero que es súper importante que la próxima vez que veamos algún muro en la pared nos cuestionemos y sepamos apreciarlo. Los murales pueden servir para hacer una crítica social, decir alguna injusticia que sintamos o que estemos viendo en nuestra sociedad, como también celebrar una identidad o hacer un retrato histórico de lo que estamos viviendo”, señaló.
Como ejemplo, el artista presentó una obra en la que abordó la contaminación en Monterrey mediante personajes y elementos visuales que representan los efectos de la actividad industrial en el medio ambiente. En el mural, un personaje de concreto simboliza la contaminación, mientras que la presencia de animales en peligro de extinción y residuos en el aire refuerza el mensaje sobre la necesidad de cuidar el entorno.
“Mi intención fue retratar la ciudad de Monterrey desde una crítica social de la contaminación y lo representé con un personaje de concreto, tratando de decirle que falta más vegetación, plantar más árboles. Estamos en una ciudad que se compone de industrias que están contaminando constantemente nuestro ambiente y se pueden apreciar algunos animales que están en peligro de extinción huyendo del personaje central”, explicó.
Ramírez también compartió cómo transformó su interés por el dibujo y el grafiti en una trayectoria profesional. A través de la práctica, el intercambio de conocimientos con otros artistas y su participación en proyectos colectivos, desarrolló sus habilidades técnicas y amplió sus perspectivas sobre el arte. Este proceso le permitió avanzar hacia otros espacios de exhibición, como galerías y museos.
Al hablar sobre los retos de convertir una vocación creativa en una profesión, destacó que el talento es importante, pero debe acompañarse de otros elementos para construir una carrera sostenible.
“Es importante tener talento, pero hay otros factores muy importantes para poder dedicarse de lleno a esto. Hay que desarrollar una identidad; es muy recomendable ir definiendo un estilo, algo con lo cual la gente vea tu trabajo y lo identifique como tuyo”, comentó.
El muralista también reflexionó sobre la capacidad del arte para conectar a personas de distintas culturas, incluso cuando existen barreras lingüísticas. Desde su perspectiva, las expresiones visuales pueden generar puntos de encuentro al despertar emociones y abrir espacios de diálogo entre quienes las observan.
“El arte es un punto de diálogo, siempre genera eso. Es algo muy bonito y muy instintivo del ser humano acercarse a estas expresiones artísticas; siempre conecta mucho con los sentimientos y, en cualquier parte del mundo, siempre va a haber alguien a quien le va a llamar la atención el arte”, expresó.
Como parte de la conferencia, el artista presentó uno de sus proyectos recientes: la intervención de ocho columnas del Metro ubicadas sobre la avenida Constitución, concebida para dar la bienvenida a quienes visiten Monterrey durante la Copa Mundial de Futbol de 2026.
Las obras, realizadas en columnas de aproximadamente 11 metros de altura, representan distintos componentes de la sociedad regiomontana, entre ellos la infraestructura, la seguridad, la salud, la cultura y la infancia. Cada mural incorpora elementos relacionados con el fútbol, con los que el artista vinculó la vida cotidiana de la ciudad con la celebración deportiva internacional.
Mi inspiración fue tomar todos los elementos más importantes que conforman una sociedad. En este caso, pensé en la infraestructura, en la seguridad, también incluí una enfermera, hablando de la salud; al músico, hablando de la cuestión cultural; y a nuestras infancias, con los niños disfrazados, también con su sombrero y sus botas”, explicó.
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