Celebran Misa de Resurrección con reflexión sobre fe y servicio
Créditos: Archivo UDEM
- En el marco de la Pascua, la UDEM celebró la Misa de Resurrección en una ceremonia que destacó el valor de la fe vivida en comunidad y el compromiso con el bienestar común
La comunidad de la Universidad de Monterrey conmemoró la Misa de Resurrección, en un ambiente de reflexión y alegría tras el periodo de Semana Santa.
La Eucaristía ‒realizada el 6 de abril en la Capilla del Centro de la Comunidad Universitaria (CCU)‒ fue presidida por el padre Alejandro González, capellán de la UDEM, y contó con la participación de estudiantes, colaboradores e integrantes de la comunidad lasallista, en el marco de la conmemoración de su fundador, San Juan Bautista de La Salle.
Durante el inicio de la celebración, se destacó el sentido central de la Pascua como fundamento de la fe cristiana, al recordar que la Resurrección de Jesús representa un motivo de alegría para la comunidad universitaria, que se reúne para dar gracias tras haber vivido el misterio de la pasión, muerte y resurrección.
Como parte de la liturgia, se llevó a cabo el rito de aspersión, el cual simboliza la renovación de la vida bautismal de los fieles y recuerda el llamado a vivir una vida nueva a partir del bautismo recibido.
En su homilía, el sacerdote Alejandro González subrayó que la vivencia de la fe implica una relación personal con Dios, pero también un compromiso comunitario.
La Iglesia nos enseña que cada uno de nosotros ha sido creado para vivir en una relación personal con Dios. El llamado es personal, a cada uno por su nombre; sin embargo, el seguimiento nos invita a vivirlo en comunidad”, indicó.
Asimismo, destacó que el testimonio de la Resurrección se construye de manera colectiva: “Dios nos llama a una relación personal con Él, pero también nos invita a vivirla en comunidad. Poco a poco nos muestra sus designios para que podamos comprenderlos y ponerlos en práctica”.
La reflexión también abordó el compromiso social que deriva de la fe, al señalar que la vivencia cristiana implica buscar el bienestar común: “Los cristianos no nos conformamos con estar bien nosotros; buscamos que todos estén bien. Por eso, los servicios que surgen desde la Iglesia para el desarrollo humano están abiertos a toda persona que desee participar”.
Escribe un comentario